Se trata de un pueblo típico de montaña, situado al sur de la provincia de Salamanca, a 4 km de Béjar y a 75 km de Salamanca ciudad.
A la entrada del pueblo nos encontramos con la ermita del Cristo del Refugio, que es la encargada de dar la bienvenida al visitante.
Podemos disfrutar de los paisajes interiores del pueblo viendo construcciones de varios siglos de antigüedad y si nos fijamos en la estructura de las casas podemos apreciar que son construcciones de 3 pisos en su mayoría. Como curiosidad, hay que saber que el último piso se dedicaba a desván donde se curaba, al humo de la leña de castaño, la matanza que era la base y el sustento familiar. |
Otra singularidad es la existencia de batipuertas; éstas son unas puertas situadas ante la entrada de la vivienda y que tienen una doble misión. Por un lado, proteger la entrada de la casa de los rigores de las nieves invernales, y por otro lado, resguardar al matarife de los ataques de las reses en sus últimos momentos de vida. |