Hacia el s.V d.C. se da la llegada de los "los pueblos bárbaros" y se inicia en la península un periodo de inestabilidad y confusión, el cual se mantiene hasta el dominio de los visigodos. Poco a poco se dan unos cambios como la converisón del arrianismo al catolicismo por Recaredo y la eliminación de la monarquia electiva, que darán paso a la entrada musulmana.
Los Alanos (procedentes del Cáucaso), Los Vándalos (de procedencia germánica) y los Suevos, penetran en la Península a través de los Pirineos. Esta invasión se realizó con gran facilidad y ocuparon gran parte de la península, pero esto duro poco tiempo pues los romanos, por orden del emperador Honorio, envian a Hispania a los Visigodos para someterlos a todos. Aunque no lo consiguieron con los Suevos, que se quedarán como reino independiente durante 200 años.
Montemayor se encontraba en un enclave donde se bifurcaban varias calzadas, de manera que estaba entre los Suevos y los Visigodos, aunque hay indicios que perteneció probablemente a éstos últimos.